Sobre mí
Soy Luis, la persona que hay detrás de ConversorHEIC. No soy una empresa ni un equipo de marketing: es un proyecto que hago yo solo, en mi tiempo libre, porque me gusta trastear con la informática y entender cómo funcionan las cosas por dentro.
Soy curioso por naturaleza. Cuando algo me parece incómodo o mal resuelto —como tener fotos en HEIC que no se abren en mitad ordenadores, o pasarte veinte minutos buscando cómo comprimir una imagen para una oposición— no me quedo con la queja, intento entender el problema y construir algo que lo resuelva de verdad, aunque sea a pequeña escala.
Por qué existe ConversorHEIC
Todo empezó por una frustración muy concreta: fotos hechas con el iPhone en formato HEIC que luego no se podían abrir, compartir o subir a según qué sitios. La mayoría de conversores que probé o bien subían las fotos a un servidor ajeno, o bien estaban llenos de anuncios invasivos y trucos para que pagaras algo que debería ser gratis.
Decidí construir mi propia versión: una herramienta que hiciera la conversión en el propio navegador, sin que la foto saliera nunca de tu dispositivo, sin cuentas, sin límites artificiales. A partir de ahí fui añadiendo más herramientas de imagen (comprimir, convertir a PDF, pasar a WebP) siguiendo la misma idea: resolver problemas reales de gente real, de la forma más honesta posible.
Lo que me mueve
Me gusta el mundo de la informática desde hace años, no como profesión de cara al público sino como afición que no se me quita: aprender herramientas nuevas, automatizar cosas tediosas, entender por qué un formato de archivo se comporta como se comporta. ConversorHEIC es la parte visible de esa curiosidad — el resto se queda en scripts y experimentos que nadie más ve.
Y sobre todo, me gusta que lo que construyo le sirva a alguien. Cada vez que reviso los datos de uso y veo que la herramienta ha convertido fotos de verdad para alguien con un problema real, es la razón por la que sigo manteniendo y ampliando el sitio, no un plan de negocio.
Mi filosofía de privacidad
Las fotos son de las cosas más personales que existen: recuerdos, documentos, capturas que a veces ni querrías enseñarle a un desconocido. Por eso, cuando decidí construir ConversorHEIC, tenía clarísimo que no iba a montar "otro conversor más" que te pide subir el archivo a un servidor y confiar a ciegas en que lo van a borrar de verdad.
Todas las herramientas de este sitio procesan las imágenes enteramente en tu navegador, con las APIs que ya trae Chrome, Firefox o Safari de fábrica. Tu foto nunca viaja a ningún sitio: puedes comprobarlo tú mismo desconectando el WiFi a mitad de conversión y viendo que sigue funcionando. No es una promesa de marketing, es la única forma en la que sé construir algo con lo que yo mismo confiaría mis propias fotos.
Eso también significa que no hay cuentas, no hay que registrarse, y no guardo ni veo ninguna imagen que conviertas — técnicamente no puedo, porque nunca llegan a salir de tu ordenador o tu móvil. Lo único que sí uso, como casi cualquier web, son los anuncios (para que el proyecto se sostenga) y un registro básico de tráfico del servidor por seguridad, ambos explicados con detalle en la política de privacidad.
Cómo trabajo
- Todo corre en tu navegador. Ninguna herramienta de este sitio sube tus archivos a un servidor — es una decisión de diseño, no solo de marketing.
- Contenido escrito por mí. El blog y los textos de cada herramienta los redacto yo, con datos reales de probar las cosas en mi propio equipo, no con contenido genérico generado en masa.
- Sin prisa por monetizar a cualquier precio. Hay publicidad en el sitio porque mantenerlo tiene un coste, pero nunca a costa de tu privacidad ni de anuncios que engañen para que hagas clic.
¿Tienes una sugerencia o un problema?
Si usas alguna herramienta del sitio y algo no funciona como esperabas, o se te ocurre una utilidad de imagen que eches en falta, escríbeme — leo todos los correos.
Puedes escribirme directamente a info@conversorheic.com
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